El Real Madrid Castilla deja escapar una victoria, ante el Osasuna Promesas, que parecía en sus manos por una desconexión.
El Real Madrid Castilla empató ante Osasuna Promesas en el Alfredo Di Stéfano en un partido que dejó sensaciones contradictorias. Los blancos fueron superiores durante muchos minutos, aprovecharon la expulsión rival y lograron adelantarse justo antes del descanso gracias a un golazo de Palacios. Sin embargo, un error defensivo en la segunda mitad volvió a castigar a un equipo que sigue mostrando una preocupante fragilidad atrás.
Desde el inicio, el Castilla quiso asumir el protagonismo. Loren Zúñiga tuvo la primera ocasión clara tras un remate dentro del área que obligó al portero rival a intervenir, mientras Manuel Ángel probaba suerte desde la frontal. El equipo movía el balón con criterio y buscaba imponer ritmo, aunque sin demasiada precisión en los últimos metros. El partido cambió en el minuto 40. Serrano fue expulsado tras una dura entrada sobre Yáñez y el Castilla encontró el escenario perfecto para hacer daño. Y no tardó en aprovecharlo.
En el descuento de la primera parte llegó el momento de Palacios. Gran acción colectiva en campo rival, pase de Cestero dentro del área y definición espectacular del canterano con un remate potente y colocado imposible para Fernández. Noveno gol liguero para uno de los jugadores más determinantes del filial esta temporada. El 1-0 hacía justicia a lo visto sobre el césped y parecía abrir el camino hacia una victoria importante. Pero el Castilla volvió a tropezar con el mismo problema de toda la temporada: la desconexión defensiva.

La segunda parte comenzó con un ritmo frenético y Osasuna Promesas encontró el empate rápidamente. Arroyo aprovechó un error atrás para poner el 1-1 en el minuto 52 y silenciar al Di Stéfano. A partir de ahí, el partido se convirtió en un asedio madridista. Los de López de Lerma empujaron con intensidad buscando el segundo gol, acumulando llegadas y presencia ofensiva, pero faltó claridad en el remate final.
La ocasión más peligrosa llegó en una falta lanzada por David Jiménez en los últimos minutos, bien detenida por el guardameta rival. El Castilla insistió hasta el final, pero Osasuna Promesas resistió con orden y el marcador ya no volvió a moverse. El empate deja una sensación amarga. Porque el Castilla tuvo superioridad numérica, dominio y ocasiones para ganar el partido… pero volvió a pagar muy caros sus errores. Y en una categoría tan igualada, esos detalles marcan temporadas.
